26 de abril de 2014

Andrew Davidson

Con ese título, La gárgola, lo tenía arrinconado en una carpeta con otros libros de romántica paranormal para el día que me apeteciese leer sobre amores entre seres fantásticos. Esa fue mi primera sorpresa: encontrarme un libro que no era para nada lo que esperaba. La segunda sorpresa fue darme cuenta de que es uno de los libros que más me ha gustado de los últimos tiempos.
Al principio me dio la impresión de que para cada uno de los protagonistas la historia que se cuenta es distinta. Para el protagonista masculino, de quien nunca sabemos el nombre, la historia comienza cuando tiene un accidente de coche. Este hombre que había usado su belleza y atractivo como forma de vida, despierta después del accidente convertido en un monstruo, el accidente le ha provocado grandes quemaduras y lesiones que destruyen su forma de vida y sus esperanzas de futuro. Cuando comprueba que no se muere por las heridas, su última meta en la vida es conseguir suficiente morfina para no sentir dolor y encontrar el modo de poder acabar con su vida lo más pronto posible.
Para Marianne Engel, su historia comienza en la Edad Media, cuando siendo una religiosa conoce un mercenario herido, también con quemaduras graves, y renuncia a la vida que conoce, por el amor que siente por él. Al menos, eso es lo que le dice al hombre cuando lo conoce. Para él, al principio, ella simplemente es una enferma de psiquiatría pero poco a poco se encuentra esperando los momentos donde ella lo visita para contarle su historia. 
Me encantó dejarme llevar por el autor, sin saber donde me iba a llevar la narración. Si Marianne realmente era una loca esquizofrénica o si estaba diciendo la verdad, si el hombre iba a encontrar realmente razones para vivir o no, y qué iba a pasar entre ellos.
A pesar de todo lo me ha gustado, no es un libro agradable. La historia empieza con la narración del accidente y cómo se quema. Ofrece muchos detalles de ese momento y de la posterior recuperación en la unidad de quemados y es duro de leer. Sin embargo, en mi caso, mereció la pena. 
Andrew Davidson: La gárgola
Una noche, mientras conduce por una carretera oscura, un hombre atractivo y exitoso pierde el control del coche al divisar una multitud de flechas que se acercan hacia él. Despierta en el hospital, con graves quemaduras en todo el cuerpo. Ahora es un monstruo; su vida parece haber terminado.
Todo cambia cuando una inquietante paciente de psiquiatría comienza a visitarle. Su nombre es Marianne Engel y asegura ser una escultora de gárgolas que lo conoció en el año 1300, cuando él era un mercenario y ella una monja amanuense recluida en un monasterio. Durante días le relatará cómo se amaron en la Edad Media y, como si de Scheherazade se tratara, le contará cuatro historias de amor absoluto que le harán volver a la vida. ¿Está loca Marianne o es cierto que tiene más de setecientos años y que su amor pervive en el tiempo y aún tiene algo por desvelarles?
La Gárgola es un viaje literario radicalmente diferente a cualquier otra cosa que hayas leído antes, una proeza de la imaginación que rinde tributo al amor verdadero, el único capaz de sanar, cambiar una vida y sobrevivir a la muerte. Convertida ya en un fenómeno internacional, ésta es una novela sorprendente con sabor a gran clásico, una historia que deslumbra y que te hará creer en la fuerza de lo imposible.

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