28 de febrero de 2013

En febrero...

Cuando a principios de mes, hice una lista de las labores que me había anotado en los foros que participo, pensé. "¡Bien! Solo tres, seguro que las puedo acabar rápido y luego tener tiempo para otras cosas". Pero no ha habido forma, entre que cada vez tengo menos tiempo para dedicar a las labores, sumado a la pereza que últimamente me ataca, cada puntada me ha costado un esfuerzo enorme. Pero, por lo menos he podido acabarlas.
Una de las tres labores, ya os la enseñé, era el Desafío Hardanger.
La segunda es la labor correspondiente a febrero, en el trabajo propuesto en el Foro Bordando Juntos, Doce meses, doce figuras. De momento, es la última figura que voy a hacer, quizá más adelante si me quito de encima la pereza, vuelva a retomar, je, je...
La tercera y última labor de este mes, la he hecho con el Foro Mil Puntadas, es la primera parte del trabajo llamado "Dear Jane", un trabajo que tiene su historia, porque es la adaptación a punto de cruz de un famoso quilt realizado en la Guerra Civil Americana.

26 de febrero de 2013

Cajonera de cartón

Soy un verdadero desastre con mis cosas y normalmente están desperdigadas encima de cualquier superficie que las sostenga. De vez en cuando me entran remordimientos de conciencia y me pongo a ordenar todo cuidadosamente y normalmente me dura lo ordenado un par de horas hasta que vuelvo a necesitar alguna de las cosas que he guardado...
Por eso, pensé que quizás una pequeña cajonera me ayudaría a poder ordenar algunas de las cositas de menor tamaño y después de buscar inspiración por Internet, con algunos blogs, tutoriales y otras ideas, este es el resultado: mi cajonera de cartón hecha con una caja de galletas. La verdad es que es mi primer intento, y aunque tiene algunos fallos, y se puede mejorar, reconozco que no ha quedado mal del todo.

Lo primero que necesitamos es una caja. Yo encontré la mía en la despensa, casi vacía
Después simplemente hay que cortar con cuidado la tapa y los bordes. Así ya tenemos la estructura exterior de nuestra cajonera, la que va rodear los cajones.
Ahora hay que dividir la cajonera en dos, para que pueda tener dos huecos para dos cajones. Lo hacemos recortando dos trozos de  cartón que midan la mitad de la altura y el ancho de la caja. Hay que pegarlos a los laterales, de esta forma, servirán como sujeción al cartón que luego pegaremos encima (en mi caso la tapa que previamente habían retirado de la caja).
La estructura exterior ya esta lista. Ahora solo hace falta crear los cajones. Hay que medir la base de los cajones (que son diferentes medidas, el cajón que va a estar abajo es un poco más pequeño por los cartones que pegamos antes), y los laterales, que deberían ser más o menos de la altura de cada uno de los huecos.
Para pegar los cartones con los que vamos a hacer el cajón yo utilicé la pistola de silicona, va mejor que el pegamento porque es mucho más rápida y de esta manera queda sujeto a los pocos segundos. Si notamos que nos queda algo flojo, podemos darle más seguridad  poniendo en los laterales cinta de pegar de papel.
Al final queda algo así. Lo básico ya está hecho ahora quedaría decorarlo de algún modo.
Antes de empezar a pensar como podía pintar o decorar la cajonera, quise hacer algo más. El cartón es cartón y aunque no lo vamos a poder convertir en madera por arte de magia sí podemos hacer algo por endurecerlo. En este caso, recordé algunos programas de manualidades que había visto por la tele y recordé que si pegamos papel de periódico bien empapado con una mezcla de cola para madera y agua a partes iguales, al secar la superficie se endurece bastante.
Lo probé y es cierto le ha dado a la superficie un grado de dureza que antes no tenía. El problema que yo me encontré es que cuando me decidí a pringarme y añadirle esta capa fue una semana bastante húmeda aquí por Galicia, así que tardó bastante tiempo en secar y le dio tiempo a deformarse. De ahí que aparezca algo retorcido. Pero sigue siendo funcional. Y también otra cuestión es que no empapé demasiado bien el papel de periódico y cuando por fin secó empezó a levantarse. Os lo digo por si acaso,  hay que aprender de los errores, ejem, ejem. 
Y por último, le di una capa de pintura blanca mate y con unos tapones de botella hice los tiradores. Aquí se nota lo que os comentaba del papel levantado. En teoría lo hice así para intentar decorarla después con servilletas de decoupage o similar, pero como los intentos que he realizado hasta ahora han sido bastante malos se queda así. 
De momento ya la tengo llena de cositas, y aunque mi mesa está un poco más ordenada, sigue siendo un desastre poco organizado. Y es que hay cosas que nunca cambian...

22 de febrero de 2013

Postales en punto de cruz

Me gustan las postales y más si son en punto de cruz. Son, en principio, trabajos fáciles y rápidos de hacer y  eligiendo un buen gráfico pueden ser preciosas. He encontrado estos esquemas y me han encantado. Pequeñas escenas de paisajes que se pueden usar tanto como postales para felicitar cualquier ocasión como pequeños cuadros o cualquier otra cosa que se os ocurra. Espero que os gusten.






20 de febrero de 2013

Premio!!

Siempre hace especial ilusión que te concedan un premio. Y esta ocasión no va a ser menos. En este caso viene de la mano de Ary y su blog Bailando con hilos, sitio que os recomiendo mucho que visitéis. ¡¡Muchas gracias, Ary, por acordarte de mí!!

Aunque el premio viene con unas pequeñas condiciones, yo me voy a saltar alguna de ellas para no perder la costumbre, je,je, espero que nadie se moleste. 
Una de los requisitos es contestar a 11 preguntas realizadas por quien te otorga el premio. Allá vamos:

¿Te acuerdas cuál fue tu primera labor? 
Sí, probé a hacer unos motivos pequeños en un trozo de tela y como vi que me gustaba y no era demasiado difícil me lancé e hice un cuadro con un elefante. Es una de las primeras entradas que puse en este blog. 
¿Le quitas tiempo a hacer cosas en casa para bordar o hacer alguna labor?
Si. Muchas veces.
¿Te gusta hacer algún ejercicio o deporte?
Poco, la verdad.
¿Tienes alguna serie favorita?
Ahora mismo, estoy enganchada a Castle.
¿Escritor@ favorit@?
Depende del momento y del humor en que esté, prefiero un estilo u otro. Así que realmente no tengo ninguno favorito, porque en algún momento todos son mis favoritos.
¿Tienes alguna labor, que te guste mucho, con ganas de empezar?
Si, hay una a la que le echado el ojo, je, je, pero hasta que acabe de hacer las que tengo entre manos me he autocastigado y no puedo empezarla. Espero desocuparme pronto y ya os la enseñaré.
¿Te gusta cocinar?
Si, me gusta y me relaja, aunque, sinceramente, no se me da muy bien.
¿Cuál es tu comida favorita?
El pollo, en cualquier variante, asado, estofado, frito, empanado...
¿Qué lugar te gustaría visitar?
No podría decir, hay muchos desde los más exóticos a algunos cercanos pero que nunca he ido.
¿Y cuál no te gustaría?
No lo sé, supongo que cualquier sitio tiene su encanto, aunque sea muy pequeño...
¿Eres de las personas que le gusta sacar fotos en el momento que ve algo que le gusta? 
Normalmente no.

19 de febrero de 2013

Desafío Hardanger

Estoy tan contenta que esto merece entrada propia: ¡¡Terminado!!
Después de varios meses de trabajo, aprendiendo poco a poco, por fín he acabado este desafío. Lo estaba haciendo con el Foro Mil Puntadas y este es el resultado. Esta técnica del hardanger, me ha gustado mucho y ya me he apuntado a algunas cosillas más, que os enseñaré en próximas ocasiones.
Aquí acabado y recién planchadito.
Y aquí ya cortado. Reconozco que lo peor fue cuando tocaba meter tijera porque después de todo el tiempo invertido un error de corte y todo a la basura, pero, al final, creo que no quedó tan mal.

16 de febrero de 2013

Brenda Novak

Otra serie más que tenía por ahí arrinconada y que me ha dado una buena sorpresa, porque me la he leído prácticamente una novela detrás de la otra y me he encontrado buscando momentos libres para poder acabarlas. La verdad es que me ha venido muy bien porque últimamente andaba algo desganada con la lectura y me ha vuelto a despertar el interés por una buena historia. 
En principio, las reseñas son bastante completas si queréis saber de que va. Nos vamos a encontrar en un pequeño pueblo del sur de Estados Unidos, donde pasa lo mismo que en los pequeños pueblos de aquí, je, je, todos se conocen, es muy difícil mantener algo en secreto, y los odios, sospechas y rencillas pueden ser muy peligrosos porque las personas tienden a juzgar sin conocer.
En este caso, los protagonistas son tres hermanos marcados por un suceso que está sin resolver: la desaparición del reverendo Baker hace casi veinte años, una persona amada e idolatrada por todo el pueblo y por su hija, pero que quizá no era tan piadoso y bueno como todos creían. Solamente su segunda esposa y los hijos de ella, podrían saber algo al respecto pero nunca han dicho nada, ni se ha podido averiguar exactamente que pasó. Aunque siempre habido la sospecha de que ellos lo mataron. Por su dinero.
Me estoy dando cuenta de que es bastante difícil intentar explicar porque me gustó la historia sin destripar el argumento, pero a ver si os puedo explicar lo que quiero decir. Hay una bonita historia de amor en cada una de los libros. Hay también intriga, suspense, pero en este caso, no por averiguar qué paso, puesto que lo sabemos desde los primeros capítulos, si no más bien, por ver cómo hacen los personajes para salir bien parados de las sospechas de los demás, de sus intentos de averiguar la verdad y de otras situaciones. Al final, según mi opinión se crean unas historias que pueden ser muy recomendables para pasar un buen rato leyéndolas.

Brenda Novak: Serie Stillwater

Libro 1: Silencio Mortal 

Él era el único hombre que podría hacerle olvidar el pasado.
Había un cuerpo enterrado en una granja de Mississippi y Grace Montgomery sabía quién era y por qué estaba allí. Ella sólo tenía trece años la noche en que todo salió mal. Y ahora, como entonces, no tenía más remedio que mantener la boca cerrada. Grace se había ido de Stillwater hacía muchos años para intentar olvidar el pasado y labrarse un futuro. Como ayudante del fiscal del distrito en Jackson, había logrado por fin el éxito que esperaba que le cambiara la vida. Pero no había sido así y por eso había vuelto para enfrentarse a los habitantes de Stillwater, muchos de los cuales sospechaban la verdad.
El viudo Kennedy Archer era uno de ellos. Se presentaba a alcalde y tenía que alejarse todo lo posible de la irresistible Grace. Sus enemigos estaban cada vez más cerca de descubrir lo que pasó en realidad… y eso podría arruinarlos a los dos.

Libro 2: Acusación Mortal

El reverendo Barker había desaparecido hacía diecinueve años, y los habitantes de Stillwater estaban convencidos de que había sido asesinado por su hijastro, Clay Montgomery.
La inspectora de Chicago, Allie McCormick, experta en casos antiguos, había regresado a Stillwater para trabajar con la policía de allí. Así, cuando los poderosos enemigos de Clay unieron fuerzas para meterlo entre rejas, Allie sintió que su deber era descubrir la verdad. Su instinto le decía que él no había asesinado al reverendo Lee Barker.
Clay era un hombre sombrío con muchos secretos, pero sólo tenía dieciséis años entonces. Y no era un asesino a sangre fría. Al menos, eso era lo que creía Allie… hasta que encontró pruebas de que tras la conducta aparentemente piadosa del predicador se escondía el corazón de un monstruo. Y entonces no pudo por menos de pensar si no se habría hecho ya justicia.



Libro 3: Verdad Mortal 

El padre de Madeline Barker había desaparecido hacía veinte años. En contra de lo que todos creían, ella estaba convencida de que su madrastra y hermanastros no tenían nada que ver con ello. Pero el descubrimiento del coche de su padre, probaba que éste no se fue del pueblo conduciendo. Peor aún, la policía encontró cosas en el maletero que parecían dar a entender que en ese caso había algo más que un asesinato.
Madeline, que había agotado ya los demás recursos, decidió contratar a un detective privado, aunque eso no le gustara a la policía ni a su familia. Y cuando el detective Hunter Solozano empezó a descubrir cosas perturbadoras, alguien del pueblo se mostró decidido a acabar con la búsqueda de la verdad de Madeline. Y eso significaba acabar con ella. Para siempre.


12 de febrero de 2013

Cojincito

La labor en punto de cruz la hice en su día con un trabajo propuesto con el Foro Mil Puntadas y con la idea de hacer un alfiletero. Pero en aquel momento no tenía material para terminarlo y solo hice el bordado. Con el tiempo, llegué a la conclusión de que no hay alfileres en mi casa para tantos alfileteros como tengo, je, je, así que, y espero que nadie se ofenda, lo he reconvertido en un mini cojín oloroso.
La cuestión es que tenía unas ramitas de lavanda metidas en un bote, pero ya llevaban tanto tiempo que estaban medio secas y las flores se iban cayendo continuamente, así que terminé de quitarle las flores y pensé meterlas dentro de un saquito. Y, en este punto, se me ocurrió la idea.
Recuperé el bordado le cosí una tela blanca por detrás, metí las flores y cerré el cojincito con un par de puntadas y cosiéndole también un trozo de lazo para poder colgarlo si apetece. Ahora es un mini ambientador, aunque con la lavanda hay que darle un par de apretones de vez en cuando para que empiece a oler de nuevo.

9 de febrero de 2013

Tortilla de pan

He crecido en una casa donde no se tiraba nada, porque todo se podía reciclar. Eso valía tanto para prendas de ropa, cajas, tornillos... como para la comida. Si sobraba algo siempre se podía reutilizar para hacer unas empanadillas, unas croquetas, o darle algún meneo en la sartén añadirle un poco de esto y de lo otro y ¡¡ niñas, a cenar!! Así, que con el paso de los años, he heredado un mini-recetario de mi madre al que he contribuido con un par de recetas propias con éxito discutible, je, je.
Y algo, que siempre sobra en casi todas las casas es el pan del día anterior y también seguro que conocéis muchas recetas que se pueden hacer con él. Lo primero que se me viene a la cabeza: torrijas, mmmmmhh, riquísimas.
La propuesta que os traigo hoy es una tortilla de pan. Se pueden hacer de muchas maneras, pero esta es la forma en que siempre la ha hecho mi madre y a mí me encanta.
Ingredientes: 

- Una taza de leche
- Pan del día anterior cortado en pedacitos. 
- Azúcar (aprox 2 cucharadas soperas)
- 1 Huevo
- Canela 

Se pone a calentar la leche en un cazo, junto con el azúcar y la canela (canela en polvo en mi caso). Cuando esté templado se retira y se le añade el pan troceado para que se empape bien en la leche y quede como una masa. Se le añade el huevo batido cuando la mezcla anterior ya esté fría y se remueve bien. Si queda muy blando se puede rectificar con harina hasta que quede una masa espesa. 
En una sartén, se pone un poco de aceite en el fondo y se vuelca la masa anterior, se va removiendo para que se vaya ligando mientras se le va dando forma de tortilla. Por último,  hay que darle la vuelta para que también cocine por el otro lado. Listo!!
Como veis, a mí me gusta que no sea muy gruesa, pero también la hay, como la tortilla de patata, más alta. Como siempre, es cuestión de gustos. 

7 de febrero de 2013

Cesta de trapillo

Nunca había trabajado con este material, pero ahora es muy frecuente verlo en muchos blogs y páginas de manualidades y me gustó mucho lo bien que quedan las labores y, al ser bastante grueso, lo rápido que se pueden hacer. Así que me dije: ¡Hay que probarlo! Y me he comprado unas cuantas madejas para ir experimentando. La verdad es que he tenido que comprar también tanto la aguja de ganchillo como agujas para tejer porque no tenía para material tan grueso.
Lo primero que quise hacer fue una cesta y este es el resultado:
Aunque tuve que hacer y deshacer la base como un millón de veces porque no se quedaba plana, al final conseguí que quedase bien y que tomase esta forma de cesta. Al tejer, el material queda casi rígido y se mantiene erguida. Me encanta!!

Para hacer esa base, al final, después de leer y releer algunos tutoriales, y probar un par de veces la hice de esta manera.
Para empezar: hacer tres cadenetas y cerrar el círculo con un punto enano.
1º vuelta: hacer 8 puntos dentro de ese círculo. El tipo de punto que vosotras queráis pero cuanto más alto sea más grande será la base. Cerramos la vuelta con punto enano, será así para todas las vueltas.
2º vuelta:  hacer dos puntos en cada punto de la vuelta anterior.
3º vuelta: para ir aumentando el círculo y que quede la base plana, vamos a ir intercalando y hacemos un punto por cada punto de la vuelta anterior y en el siguiente hacemos dos, así hasta acabar la vuelta. Es decir, 1 + 2
4º vuelta: 1 + 1+ 2 puntos.
5º vuelta: 1 + 1 + 1 + 2 puntos
6º vuelta: 1 + 1 + 1 + 1 + 2 puntos.
Con el trapillo, a estas alturas ya tendríamos una base bastante amplia pero si quisiéramos seguir aumentando, lo iríamos haciendo siguiendo el patrón de aumento anterior, es decir,  para la 7º, un punto más solo antes de hacer el doble.
Cuando queramos hacer los laterales de la cesta, simplemente hay que parar de aumentar y ya la labor va curvándose hacia arriba. A unas dos vueltas del final, podemos incluir las asas, haciendo unas cadenetas y uniéndola a la labor en el punto que elijamos según la forma que le queramos dar a la asa, más o menos alta.

2 de febrero de 2013

Linwood Barclay


Este autor no me sonaba, así que, cuando me voy a enfrentar a un libro del que no conozco nada suelo leerme con atención la reseña que acompaña al libro. Solo la reseña porque si me leo las opiniones de otras personas que lo leyeron la cosa puede acabar en desastre, por eso de para gustos, colores, je, je.
En fin, que, sinceramente, yo me leí la reseña y dije para mí: puff menudo tostón puede ser esto. Pues para que lo sepáis las primeras impresiones no siempre son acertadas y me bastó leer un par de capítulos para quedar totalmente enganchada hasta el punto de llegar a quitarle horas al sueño para poder terminarlo.
El libro empieza, con una Cynthia adolescente, que tiene una tremenda discusión con sus padres por su comportamiento alocado. La chica se encierra en su cuarto y se queda dormida y al día siguiente descubre que su familia, sus padres y su hermano han desaparecido sin dejar rastro. Al principio cree que se han ido y la han dejado sola como castigo por su comportamiento el día anterior, pero a medida que las horas van transcurriendo ya no sabe que pensar. Y la policía tampoco puede resolver el misterio.
Veinticinco años más tarde sigue sin respuestas. En el presente, nos encontramos con que Cynthia ha creado una familia, con su marido Terry y su hija Grace. Ha intentado seguir con su vida pero la desaparición de su familia la ha dejado marcada. Por eso accede a que un programa de televisión cuente su historia para ver si eso trae nuevas pistas. Y las trae pero no como ella pensaba.
A medida que la historia avanza, te va enganchado cada vez más, cada vez te dan un poquito más de información, alguna nueva pista, y te dejan a ti como lector, que unas los puntos y llegues a tus propias conclusiones. Creédme, se os van a ocurrir muchas. A mí me sorprendió mucho la solución que se da al final del libro, no sé si es que me dejé llevar por conclusiones de lo más fantasiosas o si realmente es el resultado de una buena novela de suspense. Independientemente, disfruté muchísimo con este libro y os lo recomiendo para cualquier ocasión.


Linwood Barclay: Sin una palabra
Han pasado ya más de dos décadas pero es la primera vez en todo ese tiempo que Cynthia Archer vuelve a encaminarse hacia el portal del hogar de su infancia: la misma casa en la que un día despertó, cuando apenas era una adolescente, para descubrir que toda su familia había desaparecido sin dejar el menor rastro. Martilleada aún por aquellos interrogantes para los que nunca encontró respuestas… ¿fue su familia secuestrada, tal vez, asesinada? ¿la abandonaron?, ¿qué sucedió aquella noche?, Cynthia ha decidido contar por fin su historia en un programa de televisión, con la esperanza de que su mensaje se difunda y, en un golpe de suerte, aparezca la pieza que le permita reconstruir su vida.
Pero los días pasan, y cuando Cynthia empieza ya a pensar que su último esfuerzo ha sido nuevamente infructuoso, una serie de extraños acontecimientos le revelan que, sin duda, existe alguien que conoce las claves del enigma. Así que decide contratar a un detective privado para que desentierre su historia y le permita conseguir cierta paz, antes de que su pasado destruya el amor que siente por su marido y su hija, a la que adora pero a la que también protege de modo compulsivo. Todo apunta a que ha llegado el momento de enfrentarse a aquel pasado cargado de dolor y oscuridad, aunque quizá las respuestas sean mucho más dolorosas que la ignorancia.



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