14 de diciembre de 2013

Sandra Hill

¿Hasta que punto te influye la portada de un libro a la hora de leerlo? El dicho dice que no juzgues el libro por su cubierta, pero es que a veces… es difícil no hacerlo y presuponer qué te vas a encontrar de forma negativa y a causa de esto puedes dejar de leer una buena historia.
Yo no soy una experta y solo me puedo guiar por mi gusto personal, pero a la hora de escoger un libro, hay una serie de cuestiones que cuentan para decidir si me lo llevo o no: título, reseña, portada y precio. Aunque la reseña suele ser lo más importante, lo otro también cuenta.
En cuanto a las portadas hay algunas que no te dicen nada, otras que juegan al despiste, otras que se relacionan con la temática del libro y otras que lo hacen de una forma demasiado explícita… y que, por lo menos a mí, me hacen reticente a la hora de empezarlo. Por ejemplo, me pasa con algunas portadas de novela romántica y eso que a mi me gusta ese género, o con algunas otras que son demasiado sanguinolientas o las que directamente dan grima.
Eso es lo que me ha pasado con esta serie de Sandra Hill. Había visto hablar de ella y de sus novelas históricas románticas de vikingos muy bien, así que conseguí algunos libros, pero en cuanto vi la portada, se me quitaron las ganas. De hecho, los libros han estado por el medio durante al menos dos años, hasta que me atreví a empezar uno de ellos, por pura fuerza de voluntad de acabar los libros más antiguos que tenía sin leer.
Cierto es, como dije al principio, que las apariencias engañan y la lectura fue mucho más agradable de lo que presupuse, pero, y esto ya no tiene nada que ver con la portada, no me acabó de enganchar. A pesar de que está narrado con mucho humor y los personajes tanto femenino como masculino tienen mucho carácter y no son nada dóciles, llega un punto hacia la mitad del libro, que parece que las discusiones y reconciliaciones entre ellos es lo único que pasa. La verdad es que solo me leí dos de los libros, y he decidido dejar esta serie aparcada en busca de nuevos pastos.
De todas maneras, considero muy importante el hecho de que este libro haya conseguido arrancarme varias sonrisas y es un factor positivo para que lo recomiende desde aquí, porque si os gustan las historias de amor entre caracteres vikingos apasionados, con constantes y divertidos enfrentamientos entre ellos, y que al final venza el amor, estos son vuestros libros. Os dejo las reseñas ¡¡¡ y las portadas!!! para que juzguéis vosotros mismos.
Sandra Hill: Serie Vikingos I

Libro II: El vikingo fugitivo
Él pensaba que la mujer era un extraño ángel enviado del cielo para salvarlo de un pasado atormentado...
Ella, que el magnífico guerrero vikingo era la respuesta a sus sueños... Ambos estaban equivocados.
Alta y deslumbrante como las Valkirias de las leyendas, la Doctora Rain Jordan siempre ha estado orgullosa de la sangre vikinga de sus ancestros, a pesar de la naturaleza violenta que estos siempre demostraron a lo largo de la historia. Ahora, un extraño accidente la ha transportado en el tiempo y se encuentra en medio de una cruenta batalla en el s. X salvando al bárbaro que siempre ha irrumpido en sus sueños, Selik, un apuesto guerrero que la tomará como cautiva. Y en medio de una cruel época marcada por las guerras, ambos descubrirán que pueden caer irremediablemente enamorados el uno del otro.

Libro III: La dama deshonrada
Lady Eadyth era una exitosa apicultora de la Edad Media... con un hijo ilegítimo.
Eirik de Ravenshire era un odioso patán. Sin lugar a dudas, eran la pareja perfecta.
Conocida como la Joya Plateada de Northumbria —por el exquisito e inigualable color de su cabello— la joven y testaruda Lady Eadyth sucumbió a los encantos de Steven de Gravely, que la sedujo, poseyó y abandonó en un tiempo récord. Lo único bueno que le quedó a Eadyth de esa horrible experiencia fue su hijo John y unas inmensas ganas de salir adelante para que a éste no le faltara de nada. Ahora, Eadyth es una próspera apicultora, pero Steven ha vuelto a su vida amenazando con separarla de su hijo.
La única solución que ve a su problema es encontrar a un hombre con el cabello oscuro y los mismos ojos azules que el bastardo de Steven, casarse con él y que éste reclame al niño como suyo, y lo acaba de encontrar en el apuesto y rudo Eirik de Ravenshire.
Lo que menos necesita Eirik es una esposa, pero en cuanto se entera de que el niño es el hijo de su más odiado enemigo acepta. Los protegerá a ambos... pero lo que no se puede imaginar es que acaba de dejar sin defensas a su corazón y que muy pronto sucumbirá a la dulce picadura del amor.

3 comentarios :

  1. No me extraña que la portada no te llamase, ya de por si parece empalagosa y estereotipada. Yo a las reseñas tampoco las hago mucho caso ya, porque a veces me he dejado guiar y luego no tiene nada que ver, vamos que el que escribió la reseña no debió de leer el libro porque si no no lo entiendo.

    Un saludito

    ResponderEliminar
  2. hola cariño, la verdad es que a mi este tipo de literatura no me suele llamar mucho la atención, es mas, me llama cero patatero. A mi la portada ya me tira para atrás. Un besao

    ResponderEliminar
  3. Pues la verdad, muy interesante punto de vista. Y ademas me parece aplicable a muchos otros aspectos no solo a un libro.

    ResponderEliminar



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...