30 de junio de 2012

Nora Roberts

Lo he dicho en alguna otra ocasión: me encanta Nora Roberts, me gusta el equilibrio que da a sus novelas de todo lo que me gusta, un poco de suspense, un poco de historias y personajes interesantes y un poco de romance. Así que suelo tener unos pocos libros de ella guardados para alguna “urgencia”, de esas que estás tan desgananda/cansada/hastiada/deprimida que no quieres experimentar con cosas nuevas. Más o menos es ese estado estaba cuando empecé a leer este libro y reconozco que me quedé enganchada en las primeras páginas.
Algo que me llamó la atención en esta novela es el intercambio de roles entre los protagonistas: la femenina, Cilla, es una mujer atractiva, fuerte físicamente, que es contratista y que le encanta su trabajo rehaciendo casas, que no tiene reparos para coger el martillo, clavar tablas, tirar abajo una pared, instalar grifos, remover la tierra para plantar un árbol… El protagonista masculino, Ford, es un absoluto negado para estos menesteres, es un escritor de cómics, despistado y apacible, con un perro tan tan feo que es de por si adorable. Cuando se conocen la atracción es mutua.
El libro me gustó bastante. Quizá la trama de suspense se queda un poco desvaída entre todo el tiempo que dedica a escribir sobre el propio arreglo de la casa. Lo cierto es que la rehabilitación también se puede tomar como metáfora aplicada a los personajes puesto que a medida que las paredes caen, salen los muebles viejos y desportillados y se ponen nuevos suelos, nuevos grifos, se restauran maderas y lo que se quiere conservar, la vida de los personajes, sobre todo de Cilla, también entra  “modo reparación”. Va a tener que afrontar el pasado de su abuela, de su madre y el suyo propio para poder vivir el presente y tener el futuro que quiere.
Realmente a mí no me importo que dedicase tanto tiempo a este tema por que realmente me gusta, y a veces a mí también me entran ganas de restaurar o redecorar excepto que no tengo dinero ni, sobre todo, la maña ni el gusto necesario para reconstruir y que quede mejor de lo que ya está, je je.

Nora Roberts: Admiración
Nada podría quedar más alejado de Hollywood que este pueblecito en el valle del Shenandoah, y eso es exactamente lo que ha estado buscando Cilla McGowan para congraciarse con el pasado y romper el maleficio que parece pesar sobre las mujeres de su familia. Su abuela, Janet Hardy, una gran estrella de la época dorada del cine, con una voz de oro y una vida tumultuosa, se suicidó por sobredosis todavía siendo joven. Su madre, una mujer manipuladora y con varios matrimonios a la espalda, solo ha vivido por y para ser una celebridad. La propia Cilla saboreó la fama de niña y adolescente, hasta que decidió dar un vuelco a su vida: alejarse del artificio del cine y convertir una afición, rehabilitar casas, en su nuevo oficio.
Su proyecto y su desafío personal es recuperar la granja que fue el refugio de su abuela Janet. Pero en cuanto inicia la reforma de la casona medio en ruinas, aparecen las sorpresas. La primera, atractiva y persistente, es un vecino de ojos verdes llamado Ford Sawyer a quien resulta difícil resistirse. La segunda, mucho más perturbadora e intrigante, son las cartas que un misterioso amante escribió a su abuela y que arrojan otra perspectiva sobre su trágico final. El inicio de una serie de actos violentos, que amenazan a Cilla, acrecientan un misterio que, con la ayuda de Ford, deberá resolver si realmente quiere dar un nuevo sentido a su vida.

1 comentario :

  1. Me encanta la lectura, nunca he leido nada de esta autora pero por lo que cuentas parece muy interesante, así que ya sé cual será la próxima adquisición para mi estantería.
    Un saludo y gracias por el descubrimiento

    ResponderEliminar



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...